Espárragos, cortarlos, que suden, que lloren,
un pánico, un gemido, un devenir interminable.
Deambulante incertidumbre.
No te pierdas, con el tacto, ya hierven.
Y el tomate, amó, pues el hombre nunca se atrevió hacerlo.
Comamos.
foto-Dani Paris (de tiempos confusos)


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